Cómo integrar el fitness dentro de tu estilo de vida

La eficiencia es una palabra que cada vez está más prostituida y que cuesta horrores encontrarla, especialmente dentro del mundo del fitness donde siempre parece que hacer más es mejor. Y en cierto modo es así, pero en este episodio voy a explicarte cómo puedes lograr ese equilibrio perfecto entre fitness, trabajo, y vida.

Vaya por delante que cada vez le tengo más repulsión a la palabra fitness y que aunque mi marca y mi web y mi academia se llame fitness en la nube, si hoy la montara probablemente le pondría otro nombre porque lo que hace ahora la gente bajo la bandera del fitness, es de todo menos fitness.

Pero sea como sea, el principal argumento que impide a la gente ponerse en forma y «llevar una vida fitness» es la falta de tiempo. Pero en realidad no es una falta de tiempo, sino una falta de eficiencia. Porque la eficiencia es la consecución de algo usando la menor cantidad de recursos posibles y casi todo el mundo opera desde la perspectiva de emplear los máximos recursos posibles y esto no es para todo el mundo y ni siquiera para toda la vida.

Por eso a mi no me gustan los planes de entrenamiento ni tampoco creo que lo que necesite nadie sea otro entrenamiento, ya hay 1000 entrenamientos en internet y la gente sigue gorda, fofa y enferma, porque los entrenamientos no marcan la diferencia. A ti te da un entrenamiento tu influencer favorito, con su pdf y el logo de tu influencer puesto en la cabecera y dentro de 10 años ese pdf seguirá exactamente igual. No habrá cambiado lo más mínimo porque es estático. Pero tu vida no es estática. Quizás te has mudado, has cambiado de trabajo, has tenido un hijo o diferentes cuestiones que te pueden pasar, por eso lo que necesitas no es un entrenamiento.

Lo que necesitas es aprender los principios básicos que te permitan optimizar tu estilo de vida y aplicar esos principios en función del contexto que tengas ahora. Eso es integrar el fitness dentro de tu estilo de vida. Y por eso yo tengo una academia, porque es ahí donde te enseño todas estas cosas. No te doy un programa de entrenamiento con mi logo. Eso no sirve para nada, de verdad. Especialmente los entrenamientos que no son adaptables, por eso todos los entrenamientos de la academia son adaptables: Adaptables al equipamiento que tengas, a los días que puedas o quieras entrenar, adaptables incluso a lo que dura cada entrenamiento, porque las personas que lo van a seguir tienen contextos diferentes e incluso una misma persona tendrá contextos diferentes a lo largo de su vida y quiero que sepa adaptar ese entrenamiento a lo que esa persona pueda hacer ahora.

Pero aquí lo que hay que entender es que cada persona en función de sus preferencias y de sus circunstancias, tiene que aplicar el fitness en un baremo que vaya entre lo mínimo necesario para obtener resultados y lo máximo tolerable para obtener resultados.

Si haces menos de lo mínimo no obtendrás resultados y si haces más de lo máximo tampoco los obtendrás, pero entre esos 2 límites suele haber bastante distancia y la pregunta es ¿Cómo consigo meterme ahí en ese sandwich?

Y es sencillo, para empezar si tienes dudas de cómo empezar, probablemente no seas una persona que le guste demasiado esto de entrenar. Por eso yo siempre recomiendo empezar con la mínima dosis efectiva, y afortunadamente se ha visto que los beneficios del entrenamiento de fuerza se pueden obtener con solo 2 sesiones por semana. Esto es algo fantástico, aunque yo siempre recomiendo fijar un mínimo de 3 días en lugar de 2, para ir ligeramente por encima de esa barrera mínima. Pero la clave es esa palabra: Mínimo de 3 días. Eso es lo que hace que si una semana tienes más lío puedas ir solo 3 veces por semana y que si otra semana tienes menos lío, menos trabajo o tienes más ganas puedas ir 4 días. Siempre y cuando cumplas con ese mínimo autoimpuesto, es suficiente.

Y esto es muy importante, porque cuando la gente quiere empezar a ponerse en forma se acaba quemando porque quiere dar más de lo que en realidad está dispuesta a dar. Porque la gente dice que quiere ponerse en forma cueste lo que cueste, salvo que lo que cueste sea hacer esto, esto, esto y esto. Por eso la constancia siempre vence a la vehemencia y es mejor ir a entrenar 3 veces por semana durante un año, que 6 veces durante un mes.

Además, 3 veces por semana me parece el equilibrio ideal porque especialmente cuando alguien quiere ponerse en forma lo primero en lo que piensa es en el ejercicio y en la dieta, nadie piensa en el sueño, el descanso y la recuperación. Por lo que cada día adicional que vas al gimnasio es una barrera más para tu recuperación, por lo que 3 días es una cantidad muy manejable casi para cualquier persona sea cual sea su nivel de recuperación.

A partir de aquí, si quieres o puedes ir más días, tendrás que ver si puedes recuperarte o no. Pero aquí está otra de las claves: Hay personas para las que ir al gym es ocio, y como es ocio disfrutan estando ahí y se pueden tirar toda la tarde en el gimnasio porque el tiempo invertido en el gym es ocio. Pero si para ti el gimnasio simplemente es salud, no tienes que estar toda la tarde y ahí es donde tienes que aplicar la eficiencia.

Porque yo siempre digo que el entrenamiento de fuerza es indispensable si quieres mejorar tu salud y ya lo he hablado, explicado y argumentado un montón de veces el por qué, pero al mismo tiempo a muchísima gente no le gusta hacer entrenamientos de fuerza. Y es normal y absolutamente legítimo. Yo no puedo obligar a nadie a que le guste el gimnasio. Si vienes a mi academia no te va a gustar más el gimnasio y no me voy a preocupar tampoco de que te guste porque no te tiene por qué gustar, solo tienes que entender por qué lo haces e intentar emplear ahí la menor cantidad de recursos necesaria.

Porque quizás, a ti no te guste el gimnasio pero si que te guste salir con la bicicleta. O a lo mejor si te gusta la zumba o el bodycombat o la bachata. Y esas actividades físicas para ti son ocio, entonces tiene más sentido dedicar menos recursos al entrenamiento de fuerza para dedicarle más recursos a esas otras actividades físicas que te gustan más. Y tal vez en ese contexto decides que al gimnasio vas a ir 2 veces a la semana y a bailar bachata vas a ir 3 porque te gusta más.

Eso es integrar el fitness dentro de tu estilo de vida, es determinar qué acciones son obligatorias si quieres mejorar tu «fitness» y buscar el método más directo para realizarlas y a partir de ahí el resto de actividades que también van a contribuir a mejorar tu «fitness» realízalas a modo de hobby dedicándole todos los recursos que quieras.

Porque aquí hay que entender también una cosa que comenté hace unos episodios hablando de la población Tsimane, que era la población con menor riesgo cardiovascular del mundo y una cosa que hacían era tener un estilo de vida muy activo. Y creo que emular ese estilo de vida activo es algo muy útil y por alguna razón en el mundo del fitness es la única actividad donde te dicen que puedes obtener más resultados haciendo menos. Sin embargo si te vas a un centro de alto rendimiento y ves los atletas olímpicos de cualquier disciplina entrenan una brutalidad de horas y cuanto más quieren conseguir, más horas entrenan.

Y no estoy diciendo que tú tengas que hacer lo mismo porque evidentemente su contexto y el tuyo o el mío son diferentes. Por eso dije al principio que aplicar eficiencia en el fitness es tan importante. Y las cosas importantes como el entrenamiento de fuerza, puedes aplicarlas usando pocos recursos realmente y dedicar todos los demás a otros hobbies físicos que tengas y que no te parezca un esfuerzo. Porque si te gusta ir un par de veces por semana a jugar al fútbol con los amigos, eso no lo vas a ver como una losa, sino más bien como un escape y un buen rato. Y creo que ahí está la clave, en determinar qué cosas tienes que hacer, ver si esas cosas disfrutas hacerlas o no, y si no las disfrutas, adoptar una visión de mínima dosis efectiva, ya está.

Lo mismo con la alimentación. Hay gente que se piensa que la alimentación en el fitness es para personas que disfrutan cocinando y haciendo recetas super largas y tediosas y no es así. Porque si tomamos como algo obligatorio llevar una alimentación saludable si quieres mejorar tu vida fitness, tienes que tener un sistema para comer de manera óptima. Igual que con el entrenamiento tienes que ver lo mínimo que necesitas hacer y lo máximo que puedes hacer y dependerá de tus preferencias y tu contexto.

Yo hace años si mi entrenador me decía que tenía que comer piedras, yo comía piedras, lo que hiciera falta. Pero eso a día de hoy no sería sostenible para mi y cada persona tiene que ver qué alimentación puede ser sostenible para ella. Por eso no creo en las dietas con nombre propio (tipo dieta keto, dieta paleo, dieta de la piña dieta de lo que sea), ni tan siquiera creo en las dietas que te puede dar un nutricionista por muy ajustada que sea esa dieta a lo que tú necesitas, sencillamente porque si no disfrutas esa dieta no la vas a seguir.

Y para que disfrutes tu dieta tienes que involucrarte en ella y diseñarla tú, por eso yo recomiendo a todo el mundo que use el planificador nutricional, porque ahí te puedes armar tu propia dieta y es mucho más fácil que sigas tu dieta a que sigas la mía. Pero tienes que involucrarte en ella y ver qué cosas necesitas porque son obligatorias y qué cosas puedes ajustar.

Por ejemplo, si quieres perder peso necesitas un déficit calórico, eso es imperativo, y lo más efectivo y eficaz sería tener no demasiada variedad en la alimentación para poder estandarizarla lo máximo posible. La pregunta es ¿Tú podrías seguir una dieta sin demasiada variedad? Yo por ejemplo si que podría, siempre y cuando fueran las recetas que a mi me gustan (para eso sirve el planificador) podría comer lo mismo todos los días. Pero como no vivo solo y cocino para mi y para mi novia y a ella si que le gusta tener más variedad, tengo un plan de alimentación más variado. Es menos eficaz pero es más eficiente a mi contexto.

Y eso es lo importante, que consigas detectar las acciones necesarias y las dispongas en un contexto que se adapte a tu vida, porque aunque no sea la mejor forma de implementar esas acciones, es la mejor forma para ti, dadas tus preferencias y dada tu vida actual. Quizás en un futuro cambian tus preferencias o cambia tu vida y esas acciones también puedan cambiar, pero lo inteligente de esto es ver qué es lo que tengo que hacer y adaptarlo a lo que quiero y a lo que puedo hacer. Porque el fitness puede ser un estilo de vida pero no es una vida. No intentes llevar una vida fitness, porque acabarás hasta los huevos de tu vida y del fitness.

Mejor adapta las cosas que necesites hacer porque esa es la única manera de transformar tu estilo de vida, no haciendo lo mejor, sino haciendo lo mejor para ti. Cuida de tu cuerpo y tu cuerpo cuidará de ti


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