Voy a enseñarte los 7 trucos que pueden hacer a cualquiera mucho más disciplinado y que además no cuestan nada porque estos 7 trucos son los que utilizo yo para llevar más de 12 años entrenando y manteniendo una buena forma física a pesar de tener un trabajo muy sedentario y de no gustarme particularmente los deportes.
No usar despertador
La mayoría de la gente empieza su día remoloneando y pulsando 1000 veces el botón de posponer, y van posponiendo la alarma 5 minutos más 5 minutos más 5 minutos más y al final te acabas levantando hecho polvo y habiendo parado la alarma 15 veces. Y no es porque te falte disciplina, es porque te falta descanso y la única forma de poder levantarte descansado por la mañana es que duermas suficiente tiempo con suficiente calidad, y eso significa que es mucho más útil una alarma para acostarte que una alarma para levantarte.
Así que, hazlo al revés, en lugar de ponerte la alarma para despertarte por la mañana, ponte una alarma para acostarte por la noche.
Y esto no significa no ponerse alarma por la mañana, significa que cuando te habitúas a acostarte y levantarte a la misma hora, te despiertas de manera natural. Yo me despierto cada día a la misma hora y sí que tengo alarma por la mañana, pero la tengo como red de seguridad por si algún día me duermo, pero nunca sucede. Siempre me levanto antes de que la alarma suene porque me enfoco más en la hora de acostarme que en la de levantarme.
No veas la tele
Yo llevo años sin ver la tele y quizás la pongo un rato los fines de semana para echarme la siesta o algo así, pero no pierdo el tiempo viendo la tele y mucho menos las noticias.
Y esto me recuerda una frase de Jim Rohn que dijo que la mayoría de personas que no tienen ni un duro, tienen televisiones más grandes que sus librerías. Así que puestos a tener algo más grande, ten una tele más pequeña e invierte lo demás en libros porque por malo que sea el libro, vas a sacarle más partido a un libro que a la isla de las tentaciones.
Apaga las notificaciones
Si vas a estar constantemente con un dispositivo en el bolsillo en el que todo el mundo puede reclamar tu atención va a ser difícil que puedas concentrarte en algo porque cuando abres el teléfono y ves una lista de mensajes de WhatsApp lo que estás viendo no son mensajes, es una lista de to-do de otras personas así que para proteger tu tiempo, tu concentración y tu atención, debes ser proactivo con el móvil, no reactivo.
Y para ser proactivo tienes que ser tú quien decida cuando interactuar con las notificaciones de la gente y no que sea la gente quien decida cuando interactuas con ellos.
Ten sistemas
Cualquier cosa que vayas a hacer en tu vida y que vayas a repetir más de una vez, debes tener un sistema para hacerlo. Por eso yo tengo un plan de alimentación que dice exactamente que voy a comer cada día, porque todos los días voy a comer y ya que voy a comer todos los días, quiero un sistema que me permita hacerlo para mejorar mi forma física y para eso uso el planificador nutricional.
Pero lo mismo aplica al gimnasio, yo no voy al gimnasio sin saber lo que voy a hacer, yo sé que cuando vaya tendré que hacer lo que diga mi programa. Tengo un sistema también para trabajar, para hacer las facturas, para organizarme el dinero, para dormir, para todo realmente. Quizás no sea el mejor sistema, pero es un sistema que sirve y que tal vez con el tiempo lo vaya refinando, pero la clave es tener ese sistema de base para cualquier cosa que sea frecuente en tu vida.
Y a partir de ahí cada uno de esos sistemas puedes ir optimizándolos y mejorándolos y adaptándolos, pero siempre partes de un checklist que te permite liberar mucho tiempo.
Optimizar tu entorno
Optimiza tu lugar de trabajo para trabajar, optimiza el dormitorio para dormir, optimiza la cocina para cocinar…
Optimiza todos los lugares porque el entorno siempre gana a la fuerza de voluntad.
Comprométete
Bajo mi forma de ver las cosas, comprometerse con uno mismo debería ser más que suficiente para hacer aquello a lo que te hayas comprometido, porque yo siempre digo que la palabra de una persona es lo más valioso que tiene.
Si yo te digo que mañana voy a quedar contigo a las 12 en la plaza, no sé si tú vas a estar, pero yo a las 12 estoy mañana en la plaza. Y si tú no vas no es un problema porque yo dije que iba a estar y estoy. El problema es que la gente dice continuamente que va a hacer cosas que luego no hace. Y esto genera que ni tú mismo creas en las cosas que dices y eso es muy triste.
Y es bastante fácil de ver, todos tenemos algún amigo que es un poco fantasma y que siempre está diciendo que va a hacer cosas que luego no hace. Y las primeras veces, antes de darte cuenta que era un poco fantasma, quizás te creías que iba a hacer eso que te había dicho, pero cuando ya has visto 4 o 5 veces que dice una cosa pero hace otra, ya no te lo vuelves a tomar en serio. Pues tu cerebro funciona igual, si constantemente te dices que vas a hacer cosas que luego no haces, tu cerebro no te toma en serio. Para él eres un fantasmón al que no hay que tomar en serio y eso lo has construido tú.
La parte buena es que lo contrario también es cierto, cuando tienes palabra y compromiso, en el momento que dices que vas a hacer algo, tu cerebro ya no cuestiona si lo va a hacer o no lo va a hacer, lo que empieza a pensar es cómo lo va a hacer y eso se consigue con compromiso.
Por eso digo siempre que el compromiso contigo debería ser lo único que necesitas, porque fallarte a ti mismo te debería doler incluso más que fallarle a los demás. Pero esto no siempre es así y hay muchas personas que necesitan comprometerse con otros porque a veces somos capaces de hacer más por los demás que por nosotros mismos.
De hecho, yo mismo si tengo que darle durante 3 semanas una medicación a mis perros, no fallo ni en una toma, y luego yo he comprado muchas veces un bote de creatina o de cualquier cosa, y la mitad de las veces se me olvidaba tomármelo, o sea que entiendo que la gente sea capaz de hacer más por otros que por ellos, pero el concepto del compromiso es el mismo. Si no te comprometes contigo, al menos comprométete con otro.
Y sinceramente, creo que esta es de las pocas cosas que te puede dar un entrenador y es tener a alguien que no solamente sabe qué hacer, porque esto la ia o 4 videos de youtube te pueden dar unas nociones para empezar, aunque sean muy básicas, pero sobre todo lo que tiene tener un entrenador es que hay alguien que está mirando, y un plan solo puede ser tan bueno como lo es la ejecución de ese plan. Por lo que tener un plan para mejorar tu forma física solo funcionará si lo aplicas. Y tener a alguien que está mirando sirve para que te comprometas con esa persona.
Haz que el fracaso duela
El problema que tiene mucha gente es que cuando no hace las cosas que dice que va a hacer, es decir, fracasa, porque para mi el resultado de lo que intentas nunca es un fracaso pero no haberlo intentado si que lo es, por lo que cuando fracasas, no hay un coste.
Si yo digo que quiero bajar 5 kilos pero no hago nada para bajarlos y por tanto no lo consigo, no he perdido nada, no me duele haber fracasado. Y tiene que doler.
Y esto se puede hacer todo lo hardcore que quieras, de hecho hay gente que se plantea un objetivo (que yo recomiendo que sea un objetivo de proceso y no de resultado. Es decir, voy a ir 4 días al gimnasio por semana, eso es un objetivo de proceso, en lugar de decir voy a perder 10 kilos, porque realmente los objetivos de proceso son los que te ayudan a conseguir los objetivos de resultado y ademas es más facil medir estos de proceso que los de resultado). Y si no cumples con tu objetivo de proceso, no solamente pierdes una cantidad de dinero que te duela, sino que además la pierdes para una causa que odias.
Por ejemplo, si eres una persona muy amante de los animales y te planteas ir al gym 4 días por semana y una semana fallas, le haces una donación de 100 euros a alguna asociación taurina.
O le puedes hacer una donación al partido político que más odies, pero el caso es que te duela, porque te aseguro que cuando fallar te duele tanto, no vuelves a fallar y te haces automáticamente más disciplinado.
Y nada, esto es todo, si quieres ser más disciplinado que el 99% de la gente, usa estos trucos y verás como la disciplina no vuelve a ser un problema, porque te aseguro que tu problema no es la falta de disciplina. Puede ser la falta de compromiso, la falta de incentivos, la falta de organización, pero nunca la falta de disciplina, porque cuando tocas las piezas correctas, la disciplina se controla sola.
